27 dic 2019
14 dic 2019
Eva Kotatkova
La obra de la autora me remite la sociedad neoliberal: libertad de ir, venir, quedarse; libertad simulada, simulación a la carta. Quedarse en casa como acto revolucionario. Afuera hay ansiedad, estrés, angustia, transporte público definiciente y gentrificación. Adentro hay mesa, cama, salón, encierro, gritos, soledad. Casa también es cárcel. Afuera también es cárcel. Cárcel pintada de flores retoñando espinas. ¡Vive, vive! Vive y sé feliz, piensa positivo y te irá bien, deprímete y te irá mal. Pensamiento mágico posmoderno. Produce, produce, produce; dentro y fuera. Dentro y fuera de casa. Dentro y fuera. Amárrate a la cama, llora ahí. Amárrate a la casa, llora ahí. Sal feliz, llora dentro.
En la trampa - Herna Müller
"Un miedo a la muerte, pues,
que parte del poder político, del estado y sus mecanismos. El crimen,
institucionalizado como profesión, subvencionado, encubierto y, si cabe, premiado
por el Estado. Los Estados en que se da son dictaduras. En ellos se acaba
abiertamente con muchas vidas humanas, del mismo modo que hay en ellos otras
muchas vidas robadas, o vidas que, de puro agotamiento, acaban volviéndose por
completo hacia el interior. La propia capacidad de razonar es declarada
enemiga. El intento de dar algún sentido a la propia vida se frustra y recibe
un castigo. Incluso cuando la búsqueda de un sentido de la vida no desemboca en
el asesinato de la persona, siempre se produce alguna forma de agresión, sea
abierta o encubierta. La búsqueda de la dignidad humana es tachada de delito.
El delito que comete el Estado y la participación en él, sin embargo, se
transforman en virtud, en obligación, en ley.[...] Lo que después queda
plasmado sobre la hoja de papel no es literatura a la manera habitual, sino la
acción de asomarse al propio abismo."
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